Daño de viento en techo
Teja o lámina levantada, con agua que entra por la capa de debajo y mancha el techo de yeso.
Un huracán o un viento fuerte abre techos, rompe ventanas y tumba árboles sobre la casa. El agua entra después, por la abertura, y el trabajo de restauración empieza cuando el viento se va.
Lo más rápido: llame al (833) 490-5225. O envíe esto y le llamamos.
Los daños de un huracán en Corpus Christi suelen empezar por el viento, pero la mayor parte del costo de restauración viene del agua que entra por las aberturas. Harvey tocó tierra en la región en agosto de 2017 y dejó árboles y cables caídos en la ciudad, además de lluvias que en algunos puntos superaron 30 pulgadas. El técnico llega cuando es seguro, cubre las aberturas, mide la humedad y deja un plan por cuarto.
Un huracán cambia la forma de la casa en pocas horas. Un techo que pierde una teja deja pasar agua en la primera lluvia. Una ventana que se rompe deja entrar viento y lluvia a la sala. Un árbol que cae sobre el techo abre un hueco que nadie puede tapar hasta que pase la tormenta.
El trabajo de restauración no empieza con la tormenta. Empieza cuando el viento se calma y la zona es segura para entrar. Primero se protege la casa, después se mide el daño por dentro, y solo al final se decide qué se repara. Ese orden evita pagar dos veces por el mismo trabajo.
No entre a la casa con cables caídos, árboles sobre el techo o una estructura que se mueve. Corte la electricidad del área antes de tocar el agua.
Cubrir ventanas y techo con lona o tablas, solo cuando la zona es segura.
Humedad del techo interior, de los muros y del piso bajo cada abertura.
El agua que entró se saca primero; después se seca cuarto por cuarto.
Fotos, lecturas y plan por cuarto para revisar la cobertura.
La seguridad de la estructura, los cables caídos y la entrada de agua por cada abertura.
Después de un huracán no se entra a la casa si hay cables caídos, árboles sobre el techo o una estructura que se mueve. Antes de cualquier trabajo, el técnico revisa que la zona sea segura y que la electricidad esté cortada. Si hay un cable caído en la calle, nadie se acerca a él.
Una vez dentro, se revisa cada abertura y se anota cuál dejó pasar agua. La ventana rota y el techo levantado son las dos entradas más comunes. La lectura de humedad por cuarto dice qué zona se mojó y desde qué punto.
El daño de viento no siempre se ve desde el suelo. Una teja faltante puede estar en el lado que no se ve desde la calle, y el agua puede haber entrado por la capa de debajo sin dejar una gota visible.
Con una lona o tablas bien fijadas, sin tapar lo que hay que medir ni dejar la casa cerrada con el agua adentro.
Cubrir una abertura con lona o tablas detiene la entrada de más agua. La cubierta debe quedar fijada en las cuatro esquinas, y debe dejar que el aire se mueva para que el interior no se cierre con la humedad adentro.
No cubra una mancha de agua en el techo ni en el muro. La marca es lo que el técnico mide. Tome una foto y déjela visible hasta que alguien la haya medido.
Si el techo tiene un hueco grande, la lona debe sujetarse con cuidado. Un trabajo improvisado en la altura puede causar caídas. Si no puede hacerlo con seguridad, pida ayuda.
Baja por la capa de debajo, se mete al yeso y aparece en el cuarto de abajo lejos de la rotura.
El agua que entra por un techo dañado no cae directo al piso. Corre por la capa de debajo de las tejas, llega a la madera y baja por las vigas hasta encontrar el yeso del cielo raso. Allí se acumula y, cuando pesa lo suficiente, cae o se abomba.
Por eso el técnico sube al ático o revisa el techo interior para seguir la línea del agua. La mancha del yeso muestra dónde se acumuló, pero la entrada puede estar a varios metros de distancia.
Si el yeso se abomba, el técnico mide su centro y la cavidad antes de decidir. Un yeso que parece firme puede tener agua atrapada arriba, y retirarlo a tiempo evita que caiga sobre alguien.
El vidrio roto deja entrar lluvia y viento, y el marco torcido deja pasar agua por las juntas.
Una ventana rota es una entrada directa de agua. El agua de lluvia que entra por el vidrio llega al piso y a la base de los muros. Si el viento sigue, empuja el agua por debajo de la puerta y por las juntas, y los cuartos vecinos se mojan.
Un marco torcido es más difícil de ver. La ventana puede cerrar bien por dentro y dejar pasar agua por la parte baja del marco. Revise la base de los muros bajo cada ventana y el piso cerca de la puerta.
Las puertas que dan al exterior se revisan con la misma atención. Una puerta que se abrió con el viento puede dejar agua debajo, en el umbral, y esa agua llega al cuarto de atrás si el piso no tiene pendiente.
Revisar la estructura, cortar la energía y dejar que una persona calificada retire lo que está sobre el techo.
Un árbol sobre el techo puede mover la estructura, romper vigas y abrir un hueco grande. Antes de entrar debajo, el técnico revisa si la estructura se mantiene. Si no es seguro, la zona se acota hasta que una persona capacitada la evalúe.
Las ramas en el patio y en la calle no son trabajo de restauración. Quien retira escombros debe hacerlo con equipo adecuado, y el técnico de agua se encarga del interior una vez que la zona es segura.
El árbol caído también deja raíces y tierra que pueden entrar al cuarto por la abertura. Esa tierra se trata como material contaminado y se retira con cuidado.
El techo se reparará por separado; el interior se mide, se seca y se documenta antes de cerrar.
Un trabajo de techo y un trabajo de restauración interior son distintos. El techo lo repara un contratista de techos. El interior lo mide y seca el técnico de restauración. Conviene pedir presupuestos separados, para que cada parte se revise por su lado.
El orden importa. Si el techo se cierra antes de medir el interior, el agua que quedó dentro no tiene salida y el moho puede empezar en semanas. El técnico pide que la medición del interior se haga antes de la reparación del techo.
El informe final debe separar lo que se hizo en el techo de lo que se hizo dentro. Así la aseguradora puede evaluar cada parte, y el dueño sabe qué quedó pendiente.
Cuanto antes, con la descripción de la abertura y la hora en que empezó a entrar agua.
Llame en cuanto la zona sea segura. Dé la dirección del área afectada, qué abertura se ve, si hay cables o árboles sobre la casa y si la electricidad está cortada. Esa información permite que la cuadrilla llegue con el equipo adecuado.
Anote la hora en que vio el agua, la altura en cada cuarto y si el agua sigue entrando. Esa información sirve para la medición y para la aseguradora.
Si la casa tiene personas que necesitan atención especial, dígalo al llamar. El técnico organiza la entrada de forma que nadie quede en la zona de riesgo.
Teja o lámina levantada, con agua que entra por la capa de debajo y mancha el techo de yeso.
Vidrio roto o marco torcido. El agua de lluvia entra al piso y a la base de los muros.
Abre un hueco en el techo y mueve la estructura. Se revisa la estructura antes de entrar.
Harvey tocó tierra entre Port Aransas y Port O'Connor en agosto de 2017, con una segunda toma de tierra cerca de Rockport. En Corpus Christi los efectos principales fueron árboles y cables caídos, y la lluvia que siguió causó la inundación.
Según la Oficina del Censo, cerca de 58 por ciento de las viviendas de Corpus Christi están ocupadas por sus dueños; la decisión sobre el techo y las ventanas suele tomarla quien vive en la casa.
Si es una emergencia, llame ahora. Si daños por huracán y viento no es urgente, envíe el formulario y le llamamos.
¿No sabe si lo cubrimos? Consulte su código postal.
Una gotera deja agua en el entretecho y aparece en el cuarto de abajo lejos de su origen. El técnico sigue la línea del agua hacia arriba antes de decidir qué se seca.
Una tormenta tropical puede dejar más agua por la lluvia que por el viento. En Corpus Christi la lluvia que cae después de que la tormenta toca tier
Un plafón de yeso mojado puede caer si el agua se queda arriba. El técnico mide el centro del yeso y la cavidad antes de decidir qué se abre y qué se seca.
El secado estructural devuelve la humedad de la casa a un nivel normal después de un daño de agua. Se hace con aire en movimiento, deshumidi
El huracán Harvey tocó tierra en agosto de 2017 entre Port Aransas y Port O'Connor, con una segunda toma de tierra cerca de Rockport.
Un reclamo por daños de agua en Texas sigue un patrón general: avisar a la aseguradora, documentar el daño, permitir la inspección y revisar la decisión por escrito.
La temporada de huracanes del Atlántico cubre el verano y el otoño, y en la costa de Corpus Christi el agua puede llegar por viento, por lluvia de tormenta o por el mar.
Puede cubrir una abertura desde el piso con lona bien fijada, si es seguro. Un trabajo en el techo o en altura, no.
Cubra el hueco por dentro con lona, sin subirse al techo. Llame a un técnico y tome fotos desde abajo.
Depende de la póliza y de la causa del daño. Las decisiones las toma la aseguradora; las quejas van al Departamento de Seguros de Texas.
Se trata con cuidado porque puede traer polvo, hojas y restos. El técnico decide cuánto se conserva según la medición.